Cuando la vida pierde los colores

Psicólogo en Badalona y online para la depresión

Por más que intentas seguir con tu vida, todo te parece vacío, monótono y sin sentido.

Sientes que ya no disfrutas de las cosas.

Todo se te hace un esfuerzo enorme y, aun así, sientes que nada cambia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Algo parecido muestra la serie de animación Bojack Horseman. Esta es una de esas series que muestran la realidad humana de una manera cruda y sin filtros, por lo que nos podemos identificar con las historias que nos cuentan en ella. Por eso te quiero contar un poco sobre el protagonista, Bojack.

En la serie vemos a alguien que aparentemente lo tiene todo… pero por dentro está apagado. Da igual la fama, la mansión o el éxito que tenga: cada día siente que nada le llena, que no avanza y que, por más que intenta cambiar y salir de ahí, vuelve a caer en lo mismo, sintiéndose cada vez peor.

Bojack intenta tapar ese malestar recurriendo al alcohol o a cualquier cosa que le haga dejar de sentir durante un rato… pero al día siguiente vuelve exactamente al mismo punto. Y al mismo tiempo se va aislando de la gente que quiere, alejando a quienes intentan ayudarle, hasta quedarse cada vez más solo y con una sensación de vacío que no sabe cómo gestionar.

En medio de todo esto no para de decirse cosas horribles. A veces no deja de repetirse que no sirve, que decepciona y que todo lo hace mal. Que es una mierda de persona, padre y amigo, y que en el fondo nadie le quiere. Y después de estar tanto tiempo hablándose así se lo acaba creyendo, con todo lo que eso implica.

Por último, incluso cuando logra algo importante no siente absolutamente nada. Lo que antes le emocionaba, ahora le da igual. Y su vida se convierte en una sucesión de días grises, donde hace cosas porque toca, pero que no le aportan nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué es lo que está pasando?

Quizá, mientras lees todo esto, notas que te identificas con algunas de estas sensaciones. Ese cansancio que no se va, esa falta de ilusión, ese hacer las cosas porque toca y no sentir nada…Y es que todo esto no suele aparecer porque sí. Suele aparecer cuando, por alguna razón, tu vida ha dejado de ser un lugar que te aporta y que te da un sentido.

Sentirte así no significa que “estés mal por dentro” ni que seas una persona rota. Significa que algo en tu día a día, en tus relaciones, en tu historia o en tu contexto que te ha ido agotando por completo. Y cuando la vida deja de ser gratificante (cuando no hay espacio para descansar, para sentir calma o para conectar de verdad con lo que vives) es normal que poco a poco uno se vaya apagando.

A veces ese malestar tiene una explicación evidente: un duelo, una ruptura, un conflicto familiar, o una situación laboral que te sobrecarga y no te deja respirar. Y otras veces cuesta muchísimo encontrar una razón, pero eso no quiere decir que no exista. Muchas personas llegan a consulta diciendo que no saben por qué están así… y cuando empezamos a mirar con calma siempre aparece algo: una acumulación de exigencias, un desgaste prolongado, una soledad que nadie veía o una historia personal que llevaba mucho tiempo aguantando en silencio.

Darte tiempo para entenderlo

Nada de esto habla de que seas débil. Habla de que hay algo en tu vida que te está pidiendo, por favor, que le dediques tiempo y le des importancia.
Y ahí es donde necesitas parar un momento, mirar lo que está pasando con tranquilidad y empezar a entender qué necesitas de verdad para recuperar ese sentido en tu día a día. Y aunque es uno de esos pasos que cuesta mucho dar es necesario para empezar a estar mejor. 

En consulta, cuando alguien se encuentra en un estado depresivo suelen describir experiencias como estas:

  • Tristeza persistente: te sientes triste casi todo el tiempo, con ganas de llorar o con una sensación de vacío difícil de explicar.

  • Pérdida de interés o placer: cosas que antes te gustaban ahora te dan igual o se te hacen cuesta arriba, y poco a poco dejas de hacerlas.

  • Falta de energía: sientes cansancio casi siempre, incluso aunque hayas descansado, y necesitas hacer un esfuerzo enorme para realizar las tareas del día a día.

  • Dificultades cognitivas: te cuesta concentrarte, decidir, recordar cosas o salir de pensamientos negativos que se repiten una y otra vez.

  • Sentimientos de inutilidad o culpa: tienes pensamientos negativos sobre ti, y/o te sientes insuficiente o culpable de manera constante.

  • Sensación de desesperanza: sientes que no hay salida o solución a lo que te ocurre, o que da igual lo que hagas, nada va a cambiar.

  • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio: en algunos momentos, la idea de desaparecer puede aparecer como una forma de escapar del malestar o dejar de sufrir.

  • Cambios en el sueño y la alimentación: duermes demasiado o tienes insomnio, y/o comes muy poco o en exceso.

  • Malestar físico sin causa aparente: puedes sentir dolores, molestias o problemas de salud que no tienen una causa médica clara.

No todas las personas con depresión lo viven de la misma manera. Lo importante es prestar atención a cómo te sientes y a si ese malestar está influyendo de manera significativa en tu día a día. Escuchar esas señales y parar a mirarlas con calma no siempre es fácil, pero es un primer paso esencial.

A partir de ahí, en sesión podemos entender qué te está pasando y qué necesitas en este momento. Poco a poco iremos dando sentido a lo que te ocurre y alcanzando los cambios que te ayuden a recuperar poco a poco el bienestar y aquellas cosas que dan color y sentido a tu vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si piensas que puedo ayudarte a dar este paso y empezar a salir de este momento tan difícil estaré encantado de acompañarte en el proceso.


Puedes contactarme fácilmente haciendo clic en el botón de abajo o a través del botón de Whatsapp (esquina inferior derecha).

Xavi Moreno

Descubrí mi vocación al comprender, en un momento difícil de mi vida, cuánto impacta el sufrimiento en nosotros y en quienes nos rodean. Por eso, mi enfoque combina empatía y cercanía con rigor científico, basado en entender de verdad lo que atraviesas.

Xavi Moreno Psicología
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.